Es tiempo de levantar los muros del hogar
En pareja desde $80.000. El valor sube cada mes.
Reconocer las grietas, volver al diseño de Dios y construir juntos prácticas que protejan el hogar y bendigan a las siguientes generaciones. Sobre cuatro cosas se levanta este congreso:
No opiniones que cambian con la época, sino principios que orientan el amor, la honra y el propósito.
Espacio para reconocer heridas y comenzar procesos, sin vergüenza y sin exponer tu historia.
Talleres, cartilla y conversaciones guiadas que puedes aplicar en tu casa desde el lunes.
Tu familia no está llamada solo a sobrevivir: puede influir y bendecir a las generaciones que vienen.
No tienes que estar en crisis para venir, ni tener el hogar perfecto. Estas son las historias que vamos a encontrar en el congreso — y a todas les hicimos un lugar.
«No estamos mal, pero ya casi no hablamos de nosotros.»
Todo es trabajo, cuentas, hijos y pendientes. Se quieren, pero hace rato que no conversan de verdad.
No hace falta estar al borde de una separación para volver a escogerse.
«Quiero creer que todavía hay esperanza.»
Hay heridas reales y conversaciones que siempre terminan en pelea. Nadie te va a pedir que expongas tu historia.
Restaurar no es volver a lo mismo: es aprender a construir de otra manera.
«Mi hijo está en la casa, pero sé cada vez menos de él.»
Amas a tus hijos y aun así sientes que perdiste el hilo. Hay un taller para ti y otro para ellos.
Antes de corregir la conducta, aprendamos a escuchar el corazón.
«Quiero que mis hijos tengan un hogar firme.»
Crías, provees y acompañas casi sin ayuda. Tu familia no es incompleta ni está fuera del propósito de Dios.
Tu familia no es invisible, y no tienes que cargarlo todo a solas.
«No quiero repetir lo que he visto en mi casa.»
Tienes tu propio espacio, con gente cercana y sin sermones. No eres el problema de tu familia.
Tu historia explica cosas de ti, pero no decide todo lo que serás.
«No estoy casada, pero mi casa todavía me marca.»
Aquí no venimos a conseguirte pareja. Venimos a sanar lo que recibiste y a preparar lo que vas a transmitir.
Tu vida no está en pausa. También estás edificando familia.
Algunas empiezan cuando dejamos de mirarnos. Una conversación que se dejó de tener. Un perdón que nunca llegó. Una rutina que fue ocupando el lugar de la cercanía.
Y un día uno mira su casa y reconoce que hay muros caídos, aunque por fuera todo se vea de pie.
Pedir ayuda no es admitir un fracaso: es una decisión de amor y de valentía. Lo que está caído se puede volver a levantar.
Durante tres días vamos a trabajar en eso con verdad y con gracia: plenarias con fundamento bíblico, talleres según la etapa que estás viviendo, y espacios de oración donde muchas cosas dejan de ser teoría.
Y vas a estar rodeado de personas que están en el mismo proceso. Eso, por sí solo, ya cambia algo: descubrir que no eras el único.
«Venid, y edifiquemos el muro de Jerusalén, y no estemos más en oprobio.»
Nehemías 2:17Cada día tiene un propósito: empezamos con el fundamento, seguimos con la formación y la sanidad, y cerramos enviando a las familias con una historia nueva.
Los horarios exactos de cada bloque se envían a las personas inscritas antes del congreso.
Aquí es donde lo aprendido aterriza en tu realidad: te reúnes con quienes están en tu misma etapa, con preguntas guiadas y acuerdos concretos.
Preferimos decirte la verdad antes de que te inscribas. Un congreso no reemplaza un proceso, pero sí puede ser el punto donde ese proceso empieza.
Dos parejas con recorrido acompañando familias, que estarán a cargo de las plenarias, la ministración y el cierre.
Comunicador y conferencista en liderazgo y crecimiento personal y espiritual. Su enseñanza gira en torno a la restauración, el propósito y la reconciliación aplicada a la vida diaria.
Más de 25 años de ministerio y fundadores de su congregación en 2006. Su experiencia como matrimonio pastoral fortalece los temas de sanidad, crianza y acompañamiento generacional.
El valor sube cada mes hasta la fecha del congreso, porque los cupos y la logística se organizan con anticipación. Si vienen en pareja, hay $20.000 de descuento sobre el total.
Cada mes que esperas son $10.000 más por persona, o $20.000 si vienen los dos.
Filadelfia Norte y Filadelfia Centro se unen para este congreso. Las actividades se reparten entre las dos sedes, ambas en Tunja.
Carrera 6 No. 69-35, Avenida Norte
Apertura del viernes · Noche de ministración · Plenaria final del domingo
Cómo llegarTres días pueden cambiar la conversación de los próximos diez años en tu hogar. La decisión de estar ahí la tomas hoy.
O escríbenos directamente: 311 812 1059 · 315 820 7945